Del lat. illusĭo, -ōnis).

1. f. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.

2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

3. f. Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc.

4. f. Ret. Ironía viva y picante.

 

 O de cómo… Llega a tu vida sin avisar, sin ser siquiera invitado y hace que los colores sean mas intensos y que los días grises se conviertan en tardes de playa, no hace falta mucho para alimentarla, una sonrisa, una palabra bonita, una promesa que nadie pidió…. Pero hay veces que unos duendes robailusiónes llegan por la noche y se la llevan, te la roban sin compasión y los días soleados son tardes de tormenta y solo reconoces una escala de colores que tan solo es una fria paleta de grises.

Porque cuando te quitan la ilusión te quitan cosas que ni siquiera sabias que tenías, cosas que no habías pedido, pero que parece ser alguien se había empeñado en poner ahí, supuestamente por ciertas, cosas que a partir de ahora estarás obligado a echar de menos aunque no quieras, cosas que harán que no brille el sol durante un buen tiempo y no solo porque ya estamos enpezando el Otoño (y muy frio).

Porque lo que más triste de que te quiten la ilusión, es la decepción, esa profunda decepción y esa sensación de estafa, de sentir que te has perdido un capítulo y ahora no te enteras de nada.

Lo triste es que con la perdida repentina de ilusión, se pierden muchas más cosas, se pierden sobre todo personas, y peor aun pierdes la confianza en esas personas.

PD. Estuve e scuchando a Alberto Plaza… Pero prefiero el “no me conoces” de Marc Anthony 🙂

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