Las razones normales que causaron mi distanciamiento de la esfera bloguera (desgano total producido por el stress por el exceso de trabajo, viajes constantes que para variar, son mal pagado… y esto en el mejor de los casos; pues aún me adeudan el ultimo salario), y reconocer que algo más contribuyó, y no en poca monta, a este alejamiento: recaí en mi adicción al Chat.

Las razones no las comprendo, pero si algo debo alegar como defensa es que seguro esto tenga que ver con la debilidad, sobre todo mental, con que una persona común llega a casa luego una dia exausto de ardua labor. Es más fácil en tal estado de adormecimiento, leer un texto corto que abrir un libro; soplarse una línea que saborear un post. La poca vergüenza y decencia que aun me quedan, convirtieron en tarea imposible que me acercara siquiera a los links de mis blogs favoritos. Un blogger merece respeto, ¿cómo presentarse y mucho menos publicar, en tan calamitoso estado? Así pues, sin mucho cargo de conciencia, mudé del blog al chat.

Siempre he pensado que para que algo sea adictivo, necesariamente debe ser placentero. Valgan verdades, suelo reír como un demente cuando chateo, el tiempo se me pasa volando y pierdo todo contacto con la realidad. Muchas veces olvido cenar, cumplir con algunos deberes y hasta dormir por andar pegado a esto del chat. Creo que existen un par de cosas que hacen de este juego algo tan atractivo: el hecho de poder ser tan terriblemente franco y/o conchudamente falaz.

Por ejemplo, hace algun tiempo comversaba temas tanto interesantes como triviales con una chica venezolana… Un día cualquiera, luego de charlar más de dos horas con ella (ya mi conocida niña autodenominada “Traviesa”) me escribía al msn esta frase: ¿Quieres ser mi cibernovio?…. ¡Carajo! esta bien que ahora los tiempos hayan cambiado, pero eso de que una mujer te haga una propuesta de esas no dejaba de parecerme algo sorprendente… no obstante, no me hice de rogar. Luego de aceptar tan lisonjera proposición puse manos a la obra en aprender todo cuanto debe saber un ‘chatero’ que se precie de serlo: aprendí a digitar más ligero, memoricé las claves para adornar mis líneas de íconos, todo esto bajo la atenta mirada de mi cibernovia “Traviesa” quien para ese entonces hacía el papel de maestra y yo de humilde aprendiz. Una vez instalados en la tranquilidad del Messenger la relación con ella se tornó más íntima, hasta el punto de tratar temas de alto contenido se…nsual y sazonados con bromas de alto calibre. Total… ¿que podía tener de malo? Eso pensé, hasta el día que me dijo: ¿Quieres verme por cámara? No recuerdo ocasión que yo halla estado más sorprendido y asustado a la vez, que aquella tarde. La mujer con la que yo había estado compartiendo una comunicación tan sazonada y sensual, no pasaba de ser una mocosa de más de diez y siete años que, emocionada, no se cansaba de enviar besos volados a la webcam. No pude pegar los ojos en toda la noche alucinando verme salir en los noticieros dominicales bajo el rotulado del pedófilo más vil de todos los tiempos… Como dije hace rato, me tocó ser no terrible, sino, estúpidamente franco, y a la chiquilla, conchudamente falaz.

A pesar de todo, sus cosas buenas le veo al tan mentado chat. Una de las que más me maravillan al unirme a este grupo de devotos de la conversación, es que puedo comparar variantes entre los modos y formas de gentes de distintos lugares. Por ejemplo: El pendejo de México (la forma más exagerada de estupidez), es lo opuesto al pendejo del Perú (donde es el grado más elevado de astucia), mientras que en Chile tiene un sentido completamente ajeno a la magnitud intelectual (pendejo y/o pendeja equivale a infante, criatura)… que pendejada. Otro dato curioso es el grado de universalidad que tiene la mención inflamada de los genitales de un hombre como expresión de idiotez: el weón o aweonao en Chile, el boludo en Argentina, el huevón en Perú y México, el gilipollas en España, etc. Otro dato, gracias al Chat aprendí a calcular y comparar los tiempos en diversas partes del mundo. Así, aprendí que mientras yo en Lima estoy desayunando, en España mi amiga “karen” está reposando el almuerzo; mientras yo llego a conectarme aquí a las nueve de la noche en Argentina mi amiga“Any” casi esta en media noche; mientras aquí paso un invierno con una temperatura promedio de 14º C, en Chile la frágil “Naty” se las ve hasta con 0º C… es decir, también se pueden aprender ciertas cosas…

Siguiendo con las tonterías, y para terminar, debo admitir que más de una vez me he preguntado como será aquella “Claudia” que me dijo ¡que inteligente eres!, o fantaseado con esa “Alaniss” que me llamó mi lindo… Se que todo esto se ve muy tonto, pero hoy no tengo ánimo de corregir. Escribo todo de un tirón, como salen las cosas de mi cabeza. Deseo a toda costa subir algo al blog y acabar de una buena vez con esta racha que no me deja parir dos líneas. Además, debo entrar al Chat dentro de un rato. Quiero encontrarme con “Danae”, quien ahora me detesta –dice que por coqueto, celoso y malgeniado… que puede pasar???

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