hamster_in_box.jpg

Creo que ya es hora de decir, “basta”. Sufi. Quiero dejar la vida desenfrenada y bohemia, las noches de soledad, las idas al cine sin cabeza al hombro. Estoy cansado de que el primer mal aliento que respiro en las mañanas sea el mio, de que mi cuarto sea una casa Matusita donde yo soy el cuco. Quiero encontrar pareja, aspiro a convertirme en una versión menos carismática, pero no por ello menos necesitada.

Quiero una manito caliente, un par de brasitos que me apapuchen, alguien que voltee a mirarme antes de cerrar su puerta y que me llame luego a preguntar “¿llegaste bien a casa?”. Es una vaina esto de estar solo.

Algún día, tus dos únicos amigos conseguirán novia o se iran de viaje buscando un mejor horizonte y ya no más playsito de las noches, adiós chelitas los sábados, bye bye chat de las noches. Y si te invitan a esas cenas we all together, te aburres de lo lindo. El camino de la resignación te conduce; eso sí, en combi; a confesarte con el cura o de vuelta al psiquiatra.

Además, como dice el sabio doctor Dobson, los solteros no somos de fiar. Se han puesto a pensar que si alguien tuviera la buena idea de asesinarme, encontrarían distintos tipos de cabello de mujer en mis chompas. Todas amigas de buena voluntad y sin ningun ligue conmigo, lo juro. Qué diría la gente “Es que ese era un promiscuo”, “fácil hasta tenía sida”, “Salía con una mujer casada”, “y también con el esposo” (jejejeje, te imaginas?). La gente habla, ustedes saben, y hay que hacer algo de una buena vez.

A la mierda con las exquisiteces. Ya no me importa que quiera casarse y tener hijitos,  que lea a Coelho o a Harry Potter. Me tendrá sin cuidado si no es medianamente lista, si odia ir al cine, si habla y escribe mal, si no sabe cómo dejar los cubiertos después de terminar la cena. Aguantaré, con la paciencia de Job (personaje bilblico), que me joda con que me corte el pelo cada cierto tiempo, que me bañe los domingos o que me tenga de Taxiseguro por las noches: yo su “como me quiera  llamar”, ella mi “buscaria algun apodo”. No importa.

Me conformo con que me quiera, que se limite a ser bonita y oler bien. Que no tenga complicaciones. Que no me venga con que te quiero como amigo o eres como un hermano. Puaj, tres veces puaj. Si tú me quieres como hermano, yo te quiero como a mi madre, pero me llamo Edipo. Habla, ¿vas?

Lo prometo: tomaré toda la sopa (y no saben como odio eso), comeré hasta el más ínfimo arroz, me compraré un peine, me afeitaré todos los días, buscare un GYM, cambiaré jeanes por drill’s, las combis por taxis; el alcohol por infusiones; las series de Sony, por las novelas del Canal de las Estrellas. Compartiré mi frazada, me quitaré la idea del piercing en la lengua, volvere a comprar tarjetas telefonicas y toleraré sus indecisiones al teléfono mientras me sobregiro. No le pediré que comente las noticias conmigo, ni que comparta mis gustos, o que también lea a mis columnistas favoritos, ni siquiera que lea mi blog. No importa si le gusta Mark Anhony o Coldplay. Volvere a sacar mis tarjetas de credito, soportaré que se tiña el cabello, que me pida que la acompañe a el Spa a hacerce la manicure y pedicure, no me importara que odie la cocina o la repostería, que ignore cómo se hace un arroz con leche, que no sepa coser ni bordar, me conformo con que sepa abrir la puerta para jugar.

PD. Espero que se hayan dado cuenta de mi decision…

PD2. Pido disculpas por no haber psteado ayer, pero estoy muy ajetreado en la chamba con una nueva empresa que me han enviado… es muy estresante, pero esta vez no lo voy a dejar a medias.. lo lograre

Anuncios